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La extrema delgadez no es belleza

Hace unos días una importante casa de ropa femenina lanzó su colección para niñas. En las modelos, dos gemelas, se veía una delgadez tan extrema que en vez de ver la ropa parecía una campaña de desnutrición infantil. ¿Por qué queremos parecer enfermas?

Ser delgada es la prioridad número uno de muchas mujeres, pero esa obsesión no apareció de un día para otro, es fruto de un ambiente mucho más cruel de lo que se pueda imaginar. Compartimos esta singular historia.

Delgadez 1

Un nuevo producto impresionante, ayuda a perder 12 kilos en cuatro semanas, sopas desintoxicantes, jugos desintoxicantes, agua desintoxicante, la dieta de la sopa del repollo, de la luna, del pepino, de la batata, para dejar la panza chata como un papel… simplemente repasando las noticias y titulares de los portales de entretenimiento, no es nada difícil encontrar algunos ejemplos de la obsesión por la delgadez. Las palabras claves, no engañan, la gente encuentra demasiados ejemplos, pero… ¿por qué queremos tanto adelgazar? ¿Por qué creemos que la delgadez es sinónimo de belleza?

La preocupación con la aguja de la balanza, está lejos de ser apenas un problema en referencia a la salud. Esa neurosis con el peso, no viene de los tiempos más remotos, basta mirar las obras de arte de los siglos pasados y ver que la figura femenina idealizada ahí, se concentraba más en la gordura de que en la delgadez sublimada hoy por las top models. Las caderas anchas, los muslos generosos, el rostro más lleno eran características valorizadas para ser una musa, lo que se puede verificar en la obra “Las Tres Gracias” de Peter Paul Rubens, pintada en 1635.

Delgadez 2

A pesar de que el patrón en sí haya cambiado, la lógica detrás de él permanece. “Los patrones que aparecen a lo largo de la historia, son como regla y es las cosas accesibles a pocos”, dice la psicóloga Joana de Vilhena Novaes, Coordinadora del Núcleo de Enfermedades de la Belleza y representante de la Fundación Dove para la Autoestima en Brasil:

“Cuando hacer las tres comidas básicas diarias era un lujo, y morir de hambre era el destino común en las personas, la gordura alcanzaba un estatus de privilegio. Ahora que tenemos más comida a disposición, diversas maneras de conservarla, y nuestras alacenas están cargadas de galletitas, saladitos y demás, comer es fácil, por eso no es de extrañar que las modelos extremadamente delgadas sean colocadas en un pedestal”

Es más difícil ser delgada con tantas calorías disponibles. El cuerpo delgado y joven también exige más procedimientos estéticos y cirugías para alcanzar el objetivo “perfección”, o para ser más directos, exige dinero, que se transforma en otro obstáculo.

Delgadez 3

Pero no es la única explicación que surgió para el cambio en los patrones. Una de ellas vino del libro “The Beauty Mith” (El mito de la belleza) de la periodista americana Naomi Wolf, publicado en 1991. En el libro, Wolf destaca la relación del nuevo modelo con la emancipación de las mujeres, cuando tantas asumieron puestos de trabajo de responsabilidad, y cuando se aseguraron sus derechos. En pocas palabras, Wolf dice que hubo mecanismos que dominaron a la mujer en la sociedad, y, después de liberarse de ellos, surgió otro, el mito de la belleza, y de ahí en más vendrían todos los sacrificios, las dietas locas, las técnicas quirúrgicas incrementadas mes a mes, justamente porque la sociedad pasó a pregonar que los malabarismos eran necesarios para que las mujeres fueran aceptadas, y los datos que presenta la autora, a 1991 realmente son para asustar, ya que demuestran como poco a poco el problema avanzó y tomó forma, éstos son:

  • Las modelos pasaron a ser 23% más delgadas que una mujer común, cuando antes era solo un 8%.

  • De 1966 a 1969 el porcentaje de alumnas que se consideraban gordas, saltó de un 50% a un 80%.

Con la moda de las dietas cada vez más fuerte, Naomí Wolf comparó las calorías que “deberían” ser ingeridas para alcanzar “el cuerpo perfecto”, 800 a mil calorías diarias, y hoy sabemos que hay un doctor en Buenos Aires que da 600 calorías con suplementos medicinales. Para tener una idea de lo que se está haciendo, en el gueto de Lodz, en 1941, en plena época del nazismo, se le suministraba a los judíos prisioneros, raciones que tenían mil doscientas calorías diarias, entonces no es casual que hayamos llegado a la delgadez extrema.

Delgadez 4

En Argentina, muchas niñas que están en la escuela primaria, están muy preocupadas por su peso. A nivel global, la probabilidad de que una mujer entre 15 y 24 años muera de anorexia es 12 veces mayor que por cualquier otra causa. El Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry informó que un 60% de las alumnas del colegio secundario hacen dieta aunque no la precisen. La preocupación con la balanza, llega a alcanzar a niñas de 5 años de edad, y no es casual que la mayor parte de las víctimas sean mujeres. La nutricionista Paola Altheia, editora del blog Não Sou Exposição, va más allá para explicar esta tendencia:

“Mientras que la moneda de valor masculina en la sociedad es el dinero, poder e influencia, el de las mujeres es la apariencia”.

Para el “ala femenina”, esa presión desemboca en no solo un modelo estético, también en un modelo de vida. Para ser linda y deseada, para tener un marido perfecto y el trabajo de tus sueños, solo hay que ser… flaca ¿es simple no? No tanto, uno de los casos clásicos fue la dieta de la princesa, que tuvo mucho éxito hace algún tiempo atrás. Estaba inspirada en Kate Middleton, esposa del Príncipe William, del Reino Unido de Gran Bretaña. Ella, como toda princesa debe ser bien… flaca, y su cuerpo es el resultado del sacrificio que Kate tuvo que hacer: la dieta incluía muchas proteínas y casi nada de carbohidratos. En sí, no es muy saludable. Lo que repercutía en el imaginario femenino, era mucho más: la idealización de la princesa, la dieta solo era una manera de alcanzarla, y esa estructura, se repite muchas veces. Afortunadamente, Kate se ve más sana que Letizia de España, y es mejor un modelo a seguir más saludable.

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Un estudio realizado por investigadores de la Universidade Federal de São Paulo (Unifesp), en el 2002 analizó el valor nutricional de 112 dietas que aparecían en las revistas brasileñas de la época, teniendo como resultado que solo una de ellas alcanzaba los requisitos mínimos para garantizar la nutrición de una persona, y la mayoría eran tramposas, perjudicando con el engaño la salud de quien solo quería estar en buena forma.

Con la aparición de internet, la cosa empeoró. Tumblr, Facebook, Instagram, Twitter y todas otras tantas redes sociales, colaboran a aumentar la obsesión por los cuerpos cada vez más delgados. Esos sites desparraman con una velocidad alarmante ideas sobre la imagen corporal que alcanzan a personas de todo el mundo, de todas las edades, hasta las niñas que comienzan a navegar por internet. Ejemplos de eso son los desafíos que publican a fin de comprobar si sos delgada, si conseguís cumplirlos, felicitaciones, sos una vencedora, si no lo sos, te autoimponés cerrar la boca. El más reciente, el “collarbone challenge” (el desafío de la clavícula) empezó en China. Consiste en que las mujeres tienen que colocar en fila el mayor número de monedas en la clavícula, cuanto más monedas coloca, más delgada es.

El embarazo que antes era un territorio seguro para no volvernos locas con el peso, ahora también entró en juego. La nueva moda es la “madre fitness”, con la barriga pequeña y el vientre chato aunque con un pequeño volumen extra porque está el bebé. Si las mujeres ya nos sentíamos fracasadas por no conseguir volver al peso que teníamos antes de embarazarnos, imaginen ahora que la obligación de ser magra también afecta al período gestacional.

Delgadez 6

Son muchas las imágenes (por lo general retocadas con San Photoshop) que dictan solo un modelo:

“La imagen de la modelo alta, delgada, longilínea, caucásica, sin arrugas, ni celulitis, manchas e inclusive sin poros, es incesantemente repetida como una norma. Es el origen del sentimiento de inadecuación”, dice Altheia.

La constatación también aparece en el libro de Naomi Wolf, “The Beauty Myth”:

“Una fijación cultural en la delgadez femenina no es una obsesión por la belleza femenina, es una obsesión por la obediencia femenina”.

Cualquier mujer que desobedezca un patrón voluntaria o involuntariamente, es etiquetada de fea, torpe o descuidada, por lo que se resume en algo muy triste: el cuerpo de la mujer, solo está para ser observado.

A todas estas corrientes, se sumaron los diseñadores de moda. En los años ’50, las mujeres eran “rellenitas”, y cuando observaron que la modelo era más apreciada por sus curvas y la ropa que desfilaban pasaba desapercibida, el clamor de los empresarios de la moda, fue que quienes portaban sus diseños en la pasarela, debían ser literalmente perchas.

En la vorágine de “lo que es moda no incomoda” nos olvidamos de bellezas como Marilyn Monroe, quien de existir en el Siglo XXI, sería una gordita sin éxito.

Delgadez 7

Finalmente, el “has recorrido un largo camino muchacha”, fue en balde, ya que la liberación solo fue un cliché y hoy seguimos siendo presas de un ideal inalcanzable.

Amá tu cuerpo, cambiá la tendencia. Tené un peso saludable.

Quizá deberíamos empezar a difundir fotos de mujeres saludables, si revertimos esto, podremos evitar muchas muertes con anorexia.

Impongamos ese desafío, el desafío del rollito, y si no tenés un rollito, date el gusto, ese helado o ese chocolate que te pone nerviosa por autoimponerte una disciplina militar con la alimentación, llévalo y tu boca y saborealo. Es el desafío de las sonrisas y de la felicidad. Hagamos una verdadera liberación, la que nos lleve a sonreír más y a amigarnos con la imagen que nos devuelve el espejo.

FUENTES:

SUPERINTERESSANTE, ISAPS, FUNDACION DOVE, Não sou exposicao, The beauty myth.

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Acerca de Pat Sierra (27 Artículos)
Periodista, guionista conductora de Radio y TV y bloguera. Coeditora de "Se Dice Ciencia". Realizó su carrera en radio, televisión y gráfica. Se destaca su paso por América Noticias, Crónica TV, y los ciclos propios “Para quererte mejor” en cable y “Cóncavo y Convexo” en radio, entre otros. Sus guiones “El conventillo de los sueños” y “Domador de Tormentas” han sido galardonados por Argentores, así como su monólogo “Deprimida en la peluquería” que está incluido en el libro “La cocina de los dramaturgos”. Su blog “Patricia Sierra… ¿sólo sueños o mi propia realidad?” está en la web desde 2007. Periodista Científica egresada del Instituto Leloir promoción 2014
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